miércoles, 1 de octubre de 2008

Atanasios

El señor Atanasios era inmensamente rico, y de una longevidad envidiable. En el anochecer de sus dias , dedicaba todos sus recursos a un único objetivo: prolongar su vida todo lo posible.
Ya había recurrido a la ciencia para reparar su maltrecho cuerpo. Huesos de titanio, miembros biónicos, corazón artificial, sensores de luz y sonido para sustituir sus deteriorados sentidos... Se le podría calificar como lo que se ha dado en llamar un "ciborg".
A veces, Atanasios se preguntaba si seguía siendo él mismo, o había sido sustituido por un ser artificial. Y siempre se hacía la siguiente reflexión: "Mi cerebro sigue funcionando a la perfección. Yo sigo siendo yo, puesto que sigo consciente y mantengo los recuerdos de mi vida."
Sin embargo, con el tiempo sucedió lo que era de esperar. Un parte de su cerebro sufrió un derrame, lo cual le causó la parálisis de su lado derecho del cuerpo.
"No se preocupe" le dijeron los médicos. "Sustituiremos la zona motora del hemisferio izquierdo de su cerebro por un dispositivo electrónico capaz de realizar las mismas funciones que la parte deteriorada. No notará ninguna diferencia." Y así lo hicieron.
Atanasios volvió a discurrir "¿Sigo siendo yo, o ya no soy más que una máquina que ha sustituido a mi Yo? No, mi memoria y mi consciencia siguen intactas. Todavía me siento vivo, luego aun estoy aquí. Todavía no he muerto."